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Lunes, 09 Septiembre 2013 01:07

Mochilas, el recuento de los daños... Destacado

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Por Jorge Olmos Contreras

Si existiera un mecanismo para que las grandes compañías de seguros extendieran una póliza de cobertura amplia a los ciudadanos por los daños y perjuicios que pudieran causarles los Ayuntamientos en el ejercicio del gobierno, seguramente la firma aseguradora ya se habría declarado en quiebra en casos como en el de Puerto Vallarta, donde si sumamos el recuento de los daños del primer año del presidente Ramón Guerrero, nos encontraríamos que han sido muchas las afectaciones y pocos los beneficios.

 

Ramón Guerrero llegó a la silla presidencial en medio de una gran expectativa y para miles representaba la esperanza perdida por gobiernos tan nefastos como el de Salvador González Reséndiz o el del pillo llamado Javier Bravo Carbajal. Todos esperaban que El Mochilas en realidad cambiara la historia de Puerto Vallarta como lo anunció en su discurso de toma de protesta, pero su anuncio resultó todo un fiasco, un fraude que todavía le duele a cientos de sus seguidores.

“Durante la campaña le dijimos a la gente que queríamos cambiar la historia, no repetirla”, anunció con bombos y platillos un entusiasmado Mochilas el día que se presentó en sociedad como alcalde en el teatro al aire libre “Aquiles Serdán”. También dijo: Sé que hay mucha ilusión y mucha esperanza en este gobierno”.

EL MISMO ROSTRO

El público, todavía más entusiasmado, se volteaba a ver entre sí cuando Ramón Guerrero afirmaba que Puerto Vallarta tenía otro rostro, “quizá deliberadamente ocultado”. “Es un rostro que exhibe el gesto de agravio de decenas de miles de vallartenses que viven en condiciones precarias. Es un rostro que refleja la injusticia, y por qué no decirlo… la ingratitud con que la ciudad trata a quienes hacen de ella, el gran lugar que es.

Es el rostro de las calles intransitables, de los servicios deficientes, de las luminarias apagadas. Es el rostro de las patrullas descompuestas, de la inseguridad creciente y de los espacios públicos olvidados.

Es el rostro que miran y con el que conviven, los miles de trabajadores que ofrecen servicios de calidad en sus empleos, y que no disfrutan en sus colonias, de los privilegios de ser vallartense.

En resumen, es el rostro que nadie, o pocos, quieren ver”, alardeaba el presidente municipal.

A la vuelta de un año, la realidad de Puerto Vallarta sigue siendo la misma, ese gesto de agravio de vallartenses que viven en condiciones precarias continúa. Las calles están peor ahora en cualquier colonia y sólo algunas pequeñas obras que se han hecho con recursos federales, están ahí, a la espera de ser terminadas y que ya tienen hasta el gorro a los ciudadanos por el caos vial que generan, como la pavimentación inconclusa de la avenida Prisciliano Sánchez o los puentes de la colonia Portales y el Rastro.

El rostro de las patrullas descompuestas es el mismo o más desfigurado que cuando El Mochilas tomó las riendas del Ayuntamiento, la inseguridad es tan fuerte, que ha llevado a colonias a cerrar sus calles con rejas para evitar los robos a las casas habitación, como sucede en Villas del Mar.

MOSCAS EN LA CASA

Pero si uno se asoma al discurso del Mochilas y sus promesas y anuncios espectaculares, vemos a un alcalde mentiroso, falso, que no se ha fajado los pantalones ni para denunciar el desvío de recursos públicos durante la administración de Salvador González Reséndiz… las moscas, siguen en la casa.

Ese día, Ramón Guerrero aseguraba que había recibido una administración en caos, con las finanzas rotas y la caja sin monedas. Que la deuda del municipio ascendía a mil 200 millones de pesos, que cada vallartense debía como cuatro mil 800 pesos.

“Eso no es justo”, soltó. Y agregó que tampoco era aceptable tener una administración pesada, que en la nómina estaban alrededor de tres mil 800 trabajadores, lo que equivalía a un trabajador por cada 67 habitantes.

También prometió que la información de la deuda como de la nómina municipal, así como cualquier asunto de la entrega recepción serían dados a conocer con detalle. “Lo haremos porque creemos en la transparencia y porque nuestro compromiso es con los ciudadanos”.

UNA TAPADERA BLINDADA

Y luego vendría la joya de su discurso: “Y sepan que, en caso de que detectemos irregularidades, no dudaremos en hacer las denuncias penales correspondientes. No seré tapadera de nadie”.

Pues bien, hoy la nómina municipal está igual o más inflada que con Salvador González, el gasto corriente es altísimo y para nada, en lo absoluto, se ha transparentado la información real de la deuda pública ni de la nómina. De hecho nadie conoce a ciencia cierta a cuánto asciende la nómina del Mochilas.

La opacidad y la cerrazón han sido un sello característico del gobierno de Ramón Guerrero. Con decirles que a casi un año todavía no se completa la entrega recepción y aunque ya se tiene información de primera mano –como la que posee la regidora Susana Carreño—del uso discrecional de los recursos públicos en el Ayuntamiento de Chavita, del desvío de dinero a causas totalmente ajenas al gobierno municipal y de configuración de peculados por montones, es el alcalde quien se ha opuesto a que se interpongan las denuncias penales correspondientes.

Así las cosas, de jurar y perjurar que no sería tapadera de nadie, El Mochilas ha pasado precisamente a ser el escudo vergonzoso de Salvador González Reséndiz y los pillos que atracaron la administración pública en el pasado reciente.

EL MIEDO EN LA MOCHILA

Algunos dicen que Ramón Guerrero no quiere enfrentarse con el gobernador Jorge Aristóteles y que por eso no procede penalmente contra González Reséndiz, pero en el fondo sabe que el argumento principal para no denunciar es por el temor fundado de que a él le hagan lo mismo, una vez que concluya su periodo administrativo.

Ramón Guerrero sabe que a estas alturas de su administración, ya existen elementos suficientes que pudieran llevarlo a la cárcel –como el movimiento indiscriminado de partidas presupuestales, las dudosas asignaciones de obras públicas como los 11 millones en compra de plantas para adornar la avenida de ingreso, o la escandalosa compra de Mochilas chinas;  o como el leonino contrato que le firmó a la empresa Citelum para el servicio de alumbrado público--, por eso no se atreve a dar el primer paso y denunciar la sustracción de recursos de las arcas municipales durante el gobierno de Chavita.

Si Ramón Guerrero fuera un gobernante honesto, le importaría un comino las amenazas que desde el gobierno del Estado le han enviado ciertos personeros para advertirle que deje en paz los expedientes de Salvador González Reséndiz; pero como no lo es, prefiere tragar camote y aparecer ante los vallartenses como un alcalde incumplido, mentiroso, tibio, falto de pantalones para ejercer el poder y tomar decisiones de peso para que la gente vuelva a creer en él.

BARCO A LA DERIVA

Por cosas como estas y otras, esa ilusión y esa esperanza que decía había al inicio de su gobierno, simplemente las tiró por la borda, es falso que su barco vaya a buen puerto como lo presumen sus slogan publicitarios.

Las mentiras no se pueden ocultar y es lastimoso como le ha mentido al pueblo de Vallarta, como el engaño ese de que implementaría medidas de austeridad y se bajaría el sueldo junto con los regidores, pues esto no ha ocurrido.

Por el contrario, el gasto público es escandaloso en varios rubros. Apenas en julio pasado, cuando logró que sus regidores del Movimiento Ciudadano votaran a favor la primera modificación al Presupuesto de Egresos de este año 2013, nos endilgó puntos como el de pagar 57 millones de pesos en la amortización de la deuda interna con la banca comercial, al pasar de 33 a 83 millones de pesos, más tres millones 490 mil de intereses y tres millones de pesos de comisiones.

Lo anterior, por el crédito de 100 millones de pesos que en diciembre pasado le autorizó el Cabildo con el voto mayoritario de los regidores del Movimiento Ciudadano.

Por este crédito, tan sólo en los primeros cinco meses del año se van a pagar 19 millones 230 mil 769 pesos.

GASTO PUBLICO ESCANDALOSO

Pero no conforme con esto, también nos metieron gastos como el de la partida 333 que habla de “Servicios de Consultoría Administrativa, Procesos, Técnica y en Tecnologías de la Información”, que pasó de 290 mil 400 pesos a 12 millones 503 mil 760 pesos, una diferencia de más 12 millones 213 mil 360 pesos.

En este último rubro, habría que preguntarse si estaban contemplando en esta partida los seis millones de pesos que le pretendían pagar a la empresa Evensen Dodge International por asesorar al Ayuntamiento en la reestructuración de la deuda pública, que Mochilas pretendía se fuera hasta el año 2034 y le dieran dos años de gracia para heredar el pasivo a las siguientes seis administraciones.

Hay que recordar que el propósito del alcalde era que el Cabildo le aprobara la contratación de uno o más financiamientos en una o varias operaciones pagaderos en un plazo de hasta 20 años cada uno, mediante el pago anticipado o mediante la modificación de los términos y condiciones de los contratos de crédito actuales, hasta por 334 millones 821 mil 447 pesos.

Afortunadamente, por primera vez algunos regidores del Movimiento Ciudadano como Susana Carreño, Humberto Gómez, Otoniel Barragán y hasta Candelaria Villanueva, externaron en público y en privado que no votarían semejante endeudamiento, pues perjudicaría aún más las de por sí endebles finanzas de la comuna, por lo que El Mochilas se tragó su coraje y después de dos intentos fallidos en que no logró los consensos, decidió retirar el punto de la orden del día, pero la amenaza de endeudamiento irresponsable continúa presente.

MANTENIENDO A LA PRENSA

Sobre el primer año de gobierno de Ramón Guerrero hay muchas, pero muchas cosas que decir, como el haber aumentado el presupuesto al pago destinado a “Servicios de Creación y Difusión de Contenido Exclusivamente a través de Internet”, en un millón 628 mil 200 pesos, al pasar de un millón 243 mil como estaba al principio de su gobierno, a dos millones 871 mil 300 pesos.

Es claro que Ramón Guerrero pretende mantener cooptada a la prensa de las páginas digitales, que han surgido como hongos después de la lluvia y cuyo gasto representa un insulto para una ciudad que tiene serias carencias en sus servicios públicos.

Por ejemplo, hay un portal que se llama www.aznoticias.com al que le facturaron la cantidad de 40 mil 890 pesos tan sólo en del 04 al 24 de marzo pasado, donde la persona física es Alberto Larios y el dueño es el locutor y periodista Osvaldo Granados, a quien mensualmente le otorgan una fuerte cantidad de dinero público.

También están portales totalmente desconocidos de columnistas como el de Rodrigo Aguilera Morales, que se llama www.elcuartopoder.com y al que le dan 18 mil 020 pesos mensuales; o el de www.elrincondecyrano.com, quien cobra al Ayuntamiento 19 mil 610 pesos mensuales; o el llamado www.pillokury.com, al que le pagan también 19 mil 610 pesos al mes; estos últimos dos, son los conocidos moneros del periódico Meridiano.

La lista es larga y algunos saltan a la vista por la fuerte erogación que hace el Ayuntamiento, como la del portal www.noticiaspv.com, al que le pagaron tan sólo en abril pasado la friolera de 46 mil 400 pesos, y así sucesivamente.

Es tan desproporcionado el gasto en medios, que hasta se dan el lujo de darle a medios de Nayarit dinero, como al llamado www.observatoriobahia.com.mx 11 mil 600 pesos mensuales.

Para los medios impresos, las cifras son más escandalosas, ya que por ejemplo a Meridiano le pagaron 98 mil 750 pesos por media plana informativa y dos cuartos, del seis al 10 de marzo y del 13 al 15 de marzo.

Asimismo, hay un gasto de 139 mil 200 pesos a una estación de radio de FM (no se especifica cuál empresa) por spots publicitarios del primero al 20 de marzo. También hay pagos como los 69 mil pesos mensuales que le dan a El Sol Siempre Libres, o lo 63 mil al Vallarta Opina; o los 133 mil 400 pesos que le pagaron a la estación de radio La Kbuena tan sólo en el mes de enero y otros 133 mil 400 en febrero; o los 52 mil 860 pesos que le dan al periódico “Qué Hay”, entre otros.

El análisis del primer año del Mochilas no termina aquí, hay mucho que comentar, sobre todo porque prometió gobernar con corresponsabilidad, entendiendo, dijo, “la corresponsabilidad como el tránsito de un gobierno autoritario y cerrado, a un gobierno democrático y abierto”.

Y como ya vimos, es totalmente lo contrario, pues el suyo es un gobierno cerrado y autoritario.

Como no recordar la imposición del Nuevo Reglamento Orgánico Municipal en la primera sesión de Ayuntamiento, o la discriminada repartición de comisiones, o las acusaciones que le ha hecho al síndico municipal, Roberto Ascencio Castillo, o el despido del Director Jurídico, etc.

El tema dará para más, pero por ahora deberíamos preguntarnos, ¿cuánto le queda a deber Ramón Guerrero a los vallartenses por tantas promesas incumplidas y tantas mentiras vertidas…?

INFORMACION CLASIFICADA

A PROPOSITO DE LA PRENSA, MAL SE VE EL DIRECTOR DE COMUNICACIÓN, ENRIQUE PLASENCIA al permitir que la nueva sala de prensa sea utilizada como la recámara particular de cada reportero de la fuente, quienes se han dado el lujo de ponerle hasta contraseña a las computadoras para evitar que otros periodistas las utilicen.

En el colmo, les entregó una llave para que puedan acudir los sábados y domingos a trabajar. Ya sabrá usted, cuando otro reportero quiere usar una máquina, se encuentra en que o la puerta principal tiene llave o la computadora tiene contraseña.

Eso sin contar los malos olores cuando se les ocurre hacer pic nic en la sala de prensa.

 

 

 

 

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