Uno de ellos se vende como “la mejor opción” de Morena para ser el candidato del partido que fundó Andrés Manuel López Obrador. Y esto solo por ser empleado del magnate hotelero del grupo Vidanta, Daniel Chávez Morán.
Se trata de Antonio Lugo Morales –aquel personaje que se formó en los sótanos del desaparecido Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN) en tiempos del exgobernador Guillermo Cosío Vidaurri--, el primer loquito de nuestra lista que se ha dado a la tarea de inundar Vallarta con lonas de mal gusto que dicen “Enlace Toño” y que ahora le ha agregado la leyenda “Toño Suma”.
Este personaje oscuro piensa que por ser “amigo” de Daniel Chávez Morán (que a su vez es amigo de López Obrador), la dirigencia nacional de Morena le va a regalar la candidatura a la presidencia municipal de Puerto Vallarta el próximo año.
Nada más alejado de la realidad, ya que ni la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, ni la líder moral de este partido –la actual presidenta de México, Claudia Shenbaum—van a permitir que se sigan colando a su instituto político personas con un pasado turbio, y menos que sean “arropadas” y “postuladas” por empresarios que tienen una enorme cola de agravios en contra del pueblo de México.
No hay que olvidar que Daniel Chávez Morán es un desarrollador inmobiliario con todas las características de un depredador de tierras ejidales y particulares. Incluso, su hija, Karla Eliza Chávez Campero aparece en documentos del ejido Valle de Banderas como una de las personas beneficiadas con la asignación de tierras en un acta de asamblea del año 2018 plagada de irregularidades.
Y así es, ya que el 26 de agosto del 2018 –de acuerdo con documentos que obran en poder de este medio--, en una asamblea de Delimitación, Destino y Asignación de Tierras se elaboró un acta de formalidades especiales, donde se benefició a cinco personas en lo particular con la asignación de 22 polígonos que conforman tierras de uso común, donde destaca el nombre de Karla Eliza Chávez Campero como posesionaria donde hoy están los campos de golf de Vidanta y 21 hectáreas de Boca de Tomates a favor de Ricardo Abaroa Ortiz.
APODERARSE 100 % DE BOCA DE TOMATES… ¿EL OBJETIVO?
¿Será acaso que Toño Lugo Morales quiere llegar a ser presidente municipal de Puerto Vallarta para facilitar que el grupo Vidanta se apodere de todo Boca de Tomates de una vez por todas?
¿Se le olvida a Toño Lugo que en una corte de California se han ventilado casos de fraudes contra ciudadanos norteamericanos –se tienen debidamente documentados-- y que han sido orquestados por empleados de Daniel Chávez Morán con la venta de tiempos compartidos?
¿También se le ha olvidado al señor Lugo Morales que Daniel Chávez Morán –antes de convertirse en el poderoso empresario y filántropo que es hoy—inició su emporio hotelero en Vallarta con la venta de tiempos compartidos a través del grupo Vidafel (Vida Feliz con sede en Mazatlán) y que estafó a decenas de sus mejores vendedores (también está debidamente documentado) a quienes nunca les pagó sus comisiones y que con los años suman varios cientos de millones de pesos?
¿O será tan inocente Lugo Morales como para ignorar el escándalo en que se vio involucrado su patrón Daniel con supuestos regalos de villas turísticas (autenticas residencias de lujo) al entonces presidente de México, Ernesto Zedillo y al entonces secretario de la defensa nacional en Acapulco Diamante?
El pueblo tiene memoria, que no se le olvide esto ni a Daniel Chávez ni a su delfín que quiere convertir en alcalde de Puerto Vallarta a golpe de cartera.
EL CANGREJO
Del segundo personaje nos ocuparemos en otro artículo, pero mientras les podemos adelantar que muy pocos “chapulines” logran llegar a lo más alto del monte, por más fuerte que brinquen.
Juan Calderón siempre ha tomado decisiones políticas equivocadas, y la más reciente fue su incursión al PAN, un partido que está prácticamente borrado en Puerto Vallarta --con decirles que ni regidor logró meter al pleno del Ayuntamiento en las elecciones pasadas—y que difícilmente saldrá del pozo electoral en que actualmente se encuentra.
Por ello, causa risa el observar sus lonas en el mobiliario urbano de Vallarta con su clásica leyenda “Ni un paso atrás”. Y es que realmente lo que ha hecho Juan Calderón es todo lo contrario, siempre está metiendo reversa.
Ningún cangrejo se atrevería a decir “Ni un paso atrás”, solo él, el cangrejo Juan Calderón.
Meterse al PAN fue la peor decisión que pudo tomar, ya que muchos observadores lo ven como esa apología que lleva implícita la frase “salir de Guatemala para entrar a Guatepeor”.
Y como el pueblo sí tiene memoria, tarde o temprano le van a recordar los líos en que se metió una persona muy cercana a él, la “mujer de acero”, le dicen, cuando se dedicaba al noble servicio de fletes y cargas rumbo al norte del país.





