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Martes, 25 Agosto 2026 02:47

Despojo en Yelapa… con contrato de arrendamiento fraudulento y embargo torcido, le quitan ‘Casa Pericos’ a mexicoamericano

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POR ESTAFF/REDACCIÓN

Con la complicidad de jueces y diversos servidores públicos, el ciudadano Mexicoamericano, Blyer Tyler Shurtleff, fue despojado este año de su hotel ‘Casa Pericos’ que se ubica en la playa de Yelapa, dentro del municipio de Cabo Corrientes, donde una abogada de Puerto Vallarta utilizó un contrato de arrendamiento ilegal –con vigencia de 80 años—y un contrato de Asociación en Participación –de cuyos instrumentos se originaron supuestas deudas que superan los cuatro millones de pesos -- para “convencer” al juez cuarto de lo Mercantil, Francisco Ramón de la Cerda Medina, para embargar el inmueble y permitir que ahora esté ocupado por personas extrañas, encabezadas por un tal Romeo Tovar, quienes “cuidan” la propiedad.

La acción para ejecutar el embargo, a todas luces ilegal, contó asimismo con la complicidad de la juez menor de El Tuito, Esthephany Jocelyn Plácito Ponce y de un ex presidente de la Comunidad indígena de Chacala de apellido Fausto.

Sin embargo, el juez de la Cerda Medina habría actuado con dolo al emitir una sentencia para permitir el despojo –ejecutado por su par, Esthephany Jocelyn Plácito-- debido a que el hotel se construyó dentro de la zona federal marítimo terrestre, cuya concesión –para uso de un hotel-- fue otorgada por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a favor del hoy despojado, Blyer Tyler Shurtleff, de acuerdo con el expediente 979/JAL/2019 y el título DGZF-098/2021, cuyas copias obran en poder de VALLARTA UNO.

LOS EXCESOS

De entrada, se observa que la ejecución y ocupación del Hotel Casa Pericos se hizo mediante actuaciones judiciales que habrían excedido el alcance legal de la sentencia, por lo que afectaron derechos derivados de una concesión federal que no fue debidamente considerada.

Esto es así, porque el juez de la Cerda Medina pasó por alto que las zonas federales son propiedad de la nación y que son inembargables, como lo señala el artículo 13 de la Ley General de Bienes Nacionales, que a la letra dice: “Las zonas federales en México (como la Zona Federal Marítimo Terrestre o ZOFEMAT) pertenecen al dominio público de la Federación. Por mandato, estos espacios son inalienables, imprescriptibles e inembargables, lo que significa que no se pueden vender, heredar, apropiar por el tiempo ni usar para pagar deudas”

El juez desconoció la concesión federal, pese a que, en el juicio respectivo, fue puesta formalmente en conocimiento del juzgado.

LA HISTORIA… Y LOS ACTORES

En esta historia aparece la abogada Norma Alicia Rodríguez, quien conoció a los señores Blyer Tyler Shurtleff y Shane Paul Hywardy, quienes construyeron el hotel ‘Casa Pericos’ y después estos se asociaron con los canadienses Gordon Edward Forbes y Judy Ann Forbes, con quienes firmaron un contrato de ‘asociación en participación. En una de las cláusulas, se estipulaba que, si alguna de las partes incumplía, ésta debería pagar el importe de los gastos de la parte que sí cumplió, más el 50% de lo que hubiere aportado.

En este inter, apareció un sujeto de nombre Fausto Rodríguez –presunto comunero de Chacala—y con la ayuda de la abogada Norma, engañaron a los señores Blyer Tyler Shurtleff y Shane Paul Hywardy, al asegurar que Fausto era dueño de la parcela (sin serlo) donde se había construido el hotel, para orillarlos a firmar un contrato de arrendamiento de muy mala fe, pues la vigencia (irrisoria), lo hicieron hasta por 80 años, y en este también aparecen los canadienses Gordon Edward Forbes y Judy Ann Forbes.

Norma Alicia Rodríguez, quien al principio asesoraba a los norteamericanos, Blyer Tyler Shurtleff (este con nacionalidad mexicana también) y Shane Paul Hywardy, después decidió ofrecer sus servicios a los canadienses Gordon Edward Forbes y Judy Ann Forbes y habría sido ella, quien operó toda la acción --mediante artilugios legaloides--, para embargar el inmueble y exigir un pago a favor de sus clientes por 380 mil dólares, unos seis millones 460 mil pesos.

LA DEMANDA MERCANTIL

En esta tesitura, el 05 de agosto del 2019, los canadienses Gordon Edward Forbes y Judy Ann Forbes –siempre asesorados por Norma Alicia Rodríguez—presentaron una demanda mercantil en contra de los dueños del hotel ‘Casa Pericos’, Blyer Tyler Shurtleff y Shane Paul Hywardy, por supuesto incumplimiento del contrato de Asociación, por lo que se inició el juicio mercantil ordinario 163/2021 en el juzgado tercero de Puerto Vallarta.

En la demanda, que se radicó con el número de expediente 541/2019, los actores solicitaron la rescisión del contrato de Asociación en Participación celebrado el 11 de noviembre del 2010 y el pago de daños y perjuicios y gastos y costas.

La sentencia se dictó el 02 de agosto del 2023 y fue en contra de los propietarios del hotel.

Sin embargo, los dueños de Casa Pericos apelaron y el caso lo tomó un tribunal de alzada del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco (STEJ); pero la segunda instancia, también les dio palo y confirmó la sentencia del juzgado de Puerto Vallarta.

Luego, los dueños del hotel promovieron el amparo, y el 12 de septiembre de 2023, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil admitió la demanda bajo el expediente 579/2023; por lo que el 11 de octubre de 2023, se turnó el asunto al magistrado Martín Ángel Gamboa Banda.

LA CONSIGNA

Y como si hubiera consigna, el magistrado Martín Ángel Gamboa Banda también les dio palo a los propietarios del hotel, al considerar “inoperantes” e “infundados” los conceptos de violación que alegaron los ahora despojados.

El magistrado también ignoró que la propiedad embargada es producto de una concesión federal para uso de hotel otorgada al Mexicoamericano Blyer Tyler Shurtleff por el gobierno de México.

Por esto, el 06 de noviembre de 2019, los dueños de Casa Pericos no solo contestaron la demanda, sino que contrademandaron a sus “socios” por haber incumplido, aquellos, las obligaciones del referido contrato de Asociación en Participación, y en consecuencia la rescisión y el pago de daños y perjuicios a su favor.

 

PAGOS IGNORADOS

Como se puede ver, el juez de la Cerda Medina estaba claramente del lado de los clientes de Norma Rodríguez. Tan es así, que el 02 de enero de 2020, Blyer Tyler Shurtleff y Shane Paul Hywardy solicitaron que se llamara a juicio como litisconsortes a Carolyn Songin y Zorock Andrew Hazen (amigos de los canadienses), debido a que el 05 de enero de 2013, les hicieron transferencias –por instrucciones de los mismos Gordon Edward Forbes y Judy Ann Forbes -- por cuatro mil dólares y 190 mil dólares respectivamente. Cabe señalar que este dinero formaba parte del acuerdo que tenían los socios, pero el juez de la Cerda rechazó esta petición.

Esta parte del juicio es doblemente interesante porque se observa la mala intención de los canadienses, ya que ellos les pidieron a los dueños del hotel que les depositaran esos 194 mil dólares a Carolyn Songin y Zorock Andrew Hazen, esto, como forma de pago acordado en el contrato de Asociación; pero en el juicio, alegaron que esas personas (Carolyn y Zorock) no formaban parte del contrato y, por lo tanto, el juez de la Cerda no quiso que fueran llamadas a juicio como litisconsortes.

En otras palabras, los canadienses –aconsejados por su abogada-- habrían obrado con maldad para alegar que “no” les pagaron y que, por lo tanto, sus socios habrían “violado” el contrato.

Por ello, Blyer Tyler Shurtleff y Shane Paul Hywardy, consideraron que fue incorrecto que la sala declarara “inoperantes” sus agravios, porque, a su juicio, sí señalaron argumentos para impugnar la sentencia de primer grado, en cuanto a que sí demostraron haber cumplido sus obligaciones, en especial el pago de las cantidades señaladas en el contrato, en los plazos y formas ahí establecidos.

Empero, el juez de la Cerda volvió a considerar “infundados esos motivos de disenso”.

DADOS CARGADOS

Aún peor, el juez --para respaldar a los clientes de Norma Alicia Rodríguez--, sin la menor brizna de vergüenza, dijo que… “si bien exhibieron unos correos electrónicos y unas fichas de depósito, los pagos se hicieron a diversas personas y en fechas distintas a las referidas en el contrato”

Esto no fue todo, la cargada en contra de los hoy despojados continuó, toda vez que el 10 de diciembre del 2020, los dueños del hotel presentaron una prueba superveniente (la concesión de la zona federal), pero el 15 de febrero del 2021, también fue desechada.

Los propietarios del hotel, al ver cómo todos parecían estar en su contra, y que había dados cargados en este caso, también apelaron este auto.

Y ojo, aquí pasó algo que llama la atención… la juez Yadira Saracco, quien es la que llevaba en un principio este caso desde el juzgado tercero, se excusó conocer del asunto, por lo cual, el 09 de abril del 2021, el juez 4to de lo Mercantil, Francisco Ramón de la Cerda Medina –amigo de la abogada Norma--, se avocó al tema, identificado ahora con el expediente 163/2021.

El 08 de noviembre del 2022, se dictó la sentencia de primera instancia, en la que se declaró la rescisión del Contrato de Asociación en Participación, se absolvió a los canadienses clientes de Norma Rodríguez, y condenó a los verdaderos dueños del hotel Casa Pericos.

LA LÍNEA DEL MAGISTRADO GAMBOA

Llama la atención que el magistrado, Martín Ángel Gamboa, también se haya inclinado por este caso en favor de quienes despojaron el hotel ‘Casa Pericos’, ya que en su análisis para negar el amparo a los dueños, “destacó” (sic) la decisión del juez de primera instancia al negar la actualización del litisconsorcio (Carolyn Songin y Zorock Andrew Hazen) --a quienes, reiteramos, les hicieron pagos vía transferencia electrónica--  “en atención a que dichas personas no figuraron en modo alguno en el contrato de asociación en participación”, “por lo cual no es factible llamarlos al juicio”.

Para justificar su argumento (los pagos que hicieron los dueños del hotel a los canadienses), el Magistrado Martín Ángel Gamboa deslizó lo siguiente: “En todo caso, los “asociantes” tienen a salvo sus derechos para exigir a esas personas la devolución de las cantidades que les depositaron a través de la vía que estimen conducente”.

En otras palabras, que le hagan como quieran… El dinero transferido a los amigos de los malos “socios” difícilmente lo podrán recuperar. Y no estamos hablando de cualquier cosa, sino de 194 mil dólares, unos tres millones 298 mil pesos actuales.

LAS EXCUSAS

Después vienen una serie de pretextos y excusas para no aceptar las pruebas que presentó la abogada de los hoy afectados Blyer Tyler Shurtleff y Shane Paul Hywardy.

Tanto el juez de la Cerda, como los responsables del tribunal de alzada del STJE y después el magistrado Gamboa, siguieron un orden que pareciera se hubieran puesto de acuerdo para beneficiar a unos (a los que despojaron) y perjudicar a otros (a los despojados), ya que en los análisis que hicieron para dictar sus sentencias, se repiten una y otra vez frases como “se desestimaron los agravios que hicieron valer los hoy quejosos”; “la prueba fue extemporánea”, “ya se había ofrecido con antelación”, “resultaron inoperantes por insuficientes los agravios en los que la parte demandada alegó que la parte actora no demostró haber cumplido”; “en sus agravios los apelantes se limitaron a hacer afirmaciones genéricas”, etc. etc.

SIN PROTECCIÓN NI AMPARO

El 19 de abril del 2024, el magistrado Gamboa resolvió que la Justicia de la Unión no ampara ni protege a Shane Paul Hyward y Blyer Tyler Shurtleff, lo que dio a pie a que en febrero de este año 2026, la Juez Menor de El Tuito, Esthephany Jocelyn Plácito Ponce, se apersonara, sin testigos ni nada, para embargar de manera arbitraria el hotel Casa Pericos.

Los dueños del hotel sostuvieron que fue indebido el desahogo de la prueba de inspección judicial, porque la jueza menor que la practicó no se hizo acompañar de dos testigos de asistencia, y por lo tanto no debió tomarse en cuenta para tener acreditado el supuesto incumplimiento del que los acusan.

Sin embargo, el magistrado Gamboa afirmó que… “esta desestimación obedeció a que los demandados no se inconformaron oportunamente respecto de dicha formalidad mediante el incidente de nulidad de actuaciones correspondiente, de ahí que dicha actuación no podría ser combatida mediante apelación”.

Empero, la abogada defensora de las víctimas afirmó que sí se cumplieron en tiempo y forma todas las actuaciones.

EL SECUESTRO

Este caso continuará porque el principal dueño del hotel Casa Pericos, el Mexicoamericano Blyer Tyler Shurtleff, fue amenazado por uno de los Forbes de nombre Gordon (existe Carpeta de Investigación al respecto) y después fue secuestrado –lo trasladaron hasta Yelapa contra su voluntad en un bote propiedad del mismísimo Gordon Edward Forbes (como se observa en una de las fotografías)-- para obligarlo a firmar el contrato de arrendamiento ilegal (también hay Carpeta de Investigación en Fiscalía por la privación ilegal de la libertad) y porque hay un sinfín de irregularidades en este asunto.

Entre otras, que el miembro de la Comunidad Indígena de Chacala, Fausto Rodríguez (quien en una asamblea recibió a la abogada de los afectados con pistola en mano), presentó el certificado agrario número 155-725, cuya parcela corresponde al predio conocido como “Caleta la Escondida”, para rentar ilegalmente la zona federal donde hoy está el hotel Casa Pericos.

Ahora se sabe que la parcela de Fausto Rodríguez no es la que presentó con el certificado agrario 155-725 para rentar la propiedad federal, sino que corresponde a un terreno diferente –muy lejos de ahí-- según se cotejó en el Registro Agrario Nacional (RAN), es decir, utilizaron un documento de otro predio, para engañar a los señores Shane Paul Hyward y Blyer Tyler Shurtleff.

No solo eso, sino que también salta a la vista otra irregularidad: La asamblea de la Comunidad Indígena de Chacala, nunca aprobó que el comunero Fausto rentara una parcela en Yelapa, ni mucho menos en donde se ubica el hotel al que nos referimos.

Por cierto, hay dos policías municipales de Cabo Corrientes involucrados en este caso y también fueron denunciados en la fiscalía.

LA OMISIÓN… Y LAS BURLAS

Hasta ahora, ni la PROFEPA, ni la SEMARNAT, mucho menos la FGR, han movido un dedo para investigar este caso que, es un verdadero atropello, un robo, un fraude y un despojo en contra de personas adultas mayores –que han invertido su dinero y confiado en México—y a quienes les han dado palo tras palo, a pesar de que la concesión que ellos tienen es de carácter federal.

En esta historia algo huele muy mal, pues autoridades que deberían tomar cartas en el asunto, no solo no lo hacen, sino que se burlan, como es el caso de un Agente del Ministerio Público Federal (MPF), ya que el día que la abogada de Shane Paul fue para que le recibieran un escrito, por la clara violación a la zona federal marítimo terrestre con el embargo de marras, el funcionario de plano se burló y no quiso recibir el documento.

Lo más lamentable es que días después, el mismo agente ministerial mintió y negó –ante sus superiores y en el juicio-- que alguien con el nombre de la licenciada “esa” haya ido a buscarlo; es más que “ni siquiera estaba su nombre en la bitácora”.

Desde luego, hay quejas directas contra estos servidores públicos, también denuncias y una solicitud de investigación dirigida a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, a la Unidad de combate a la Impunidad y a la Dirección General de Investigación del Sistema Integral de Denuncias Ciudadanas (SIDEC) con acuse a la presidenta Claudia Sheinbaum.

LA VERSIÓN DE NORMA

Para conocer la otra parte de la historia, se solicitó a la abogada Norma A. Rodríguez nos diera su versión sobre estos hechos; pero la profesionista del derecho solo respondió con un… “no tengo versiones, solo sentencias” … Y nos envió varios archivos en formato JPG de las sentencias que ya hemos señalado en este artículo.

 

 

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