Por Jorge Olmos Contreras
Muy escondido se lo tenía el ex presidente municipal, Javier Bravo Carbajal, pero ahora se sabe que se hizo de un lujoso condominio en el edificio “Chapultepec Cuatro 60”, gracias a los favores que les dispensó a compañías constructoras durante su administración al frente del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, como el caso de “Cinco Contemporánea”, a cuyos socios, Rodrigo Ramos Garibi y Mauricio Navarro Garate les habría pagado –o simulado—la cantidad de un millón 425 mil 446 pesos por un inmueble de 1215 metros cuadrados.
El inmueble se ubica en la calle Chapultepec 460, esquina con la calle José María Montenegro en la colonia Americana de Guadalajara. Es un edificio que alberga varios departamentos y cuyo dueño es la persona moral “Promotora Inmobiliaria Alte S.A de C.V.”, donde aparece como administrador único el exsecretario de promoción económica del Ayuntamiento de Guadalajara, Mauricio Navarro Garate, compadre y socio a su vez del propietario de la constructora “Cinco Contemporánea”, Rodrigo Ramos Garibi.
La compra venta se hizo el 24 de febrero del 2011 y el contrato fue pasado bajo la fe de la notaría pública 48 que preside Ana Laura Mayoral Uribe. En la escritura número 6588 se puede leer claramente que la parte vendedora es Mauricio Navarro Garate en su calidad de administrador único de la sociedad “Promotora Inmobiliaria Alte”; y la parte compradora es el señor Francisco Javier Bravo Carbajal, quien dijo haber nacido en Puerto Vallarta el 18 de febrero de 1967, profesionista y soltero que se identificó con su credencial para votar con fotografía número 0000021685784
La compra venta del contrato podría ser sólo una simulación, ya que más bien parece que se trata del pago de una de tantas jugosas comisiones que habría recibido Javier Bravo por favorecer a “Cinco Contemporánea” con contratos millonarios de obras públicas en el municipio vallartense, toda vez que en el acta de escritura, en el apartado del costo de la transacción, se indica:
LA OPERACIÓN
“El precio de la operación es la cantidad es de 1’425,446.77, cantidad que “la parte vendedora” manifiesta haber recibidos de “la parte compradora” con anterioridad a este acto y a su entera satisfacción, haciendo la presente escritura el recibo más amplio que en derecho exista aseverando las partes que esta cantidad es la justa y legítima por lo que no existe error o dolo o lesión renunciando por lo tanto a los beneficios de orden y exclusión”.
Asimismo, las partes en su cláusula cuarta “se manifiestan conformes con el precio pactado en este contrato, por ser el justo y legítimo, por lo cual renuncian a cualquier acto de nulidad o enriquecimiento ilegítimo”.
Llama la atención que Javier Bravo haya dejado pasar poco más de un año de que concluyó su administración municipal, para cerrar este contrato de compra venta de un inmueble que si bien, no ha externado cómo es que lo compró cuando ya no tenía trabajo, tampoco ha explicado o revelado si lo pagó en efectivo o se lo otorgaron como una comisión por actos de su gobierno.
Javier Bravo debería explicar al pueblo de Vallarta, y a las autoridades competentes en su caso, cómo se hizo de varias propiedades, bienes inmuebles sobre todo, que ahora salen a relucir y donde aparecen dos personajes que han estado involucrados en una red de corrupción de constructoras favorecidas por los gobiernos municipales de Zapopan cuando el alcalde era Héctor Vielma; por el de Puerto Vallarta en tiempos de Javier Bravo y Salvador González Reséndiz; y por el Guadalajara cuando era comandado en la alcaldía por el hoy gobernador del Estado, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz.
LA COLA DE RAMOS GARIBI
Al respecto, el periódico Reporte índigo de Guadalajara ha señalado en varios reportajes que desde Puerto Vallarta, pasando por Zapopan y Guadalajara, el catálogo de obras realizadas por la empresa Cinco Contemporánea y sus filiales opacan el trabajo de cualquier constructora que no cuenta con las influencias de esta.
Entre todo lo asignado por las tres administraciones a las empresas vinculadas a Rodrigo Ramos Garibi, amigo del gobernador, y Mauricio Navarro Gárate, exsecretario de Promoción Económica de Guadalajara, se suman más de 308 millones de pesos.
En su haber, la compañía de Ramos Garibi, tiene varios proyectos inmobiliarios, principalmente en Guadalajara, la asignación de obra pública en dicho municipio y la construcción de un gran número de vialidades en Puerto Vallarta.
Incluso Cinco Contemporánea pasó por el cuestionado Comité Administrador del Programa Estatal de Construcción de Escuelas (CAPECE), del que tiene registro de haber realizado al menos nueve obras.
La empresa fundada en 1999 supo hacerse de amistades en las administraciones municipales y de ahí cosechar el éxito.
LA BONANZA
En Puerto Vallarta empezó la bonanza con la asignación de Obra Pública por parte de los exalcaldes Gustavo González Villaseñor (2003-2006) y Javier Bravo (2006-2009).
Este último aparece en las fotografías del bautizo del hijo de Ramos Garibi, celebrado en 2009. En aquel bautizo también estuvo presente Mauricio Navarro Garate.
Y el verdadero negocio de Cinco Contemporánea llegó con la entrada de Salvador González Reséndiz a la administración municipal de Puerto Vallarta.
Durante su trienio, el actual administrador del gobernador de Jalisco asignó proyectos millonarios que dejaron en bancarrota al ayuntamiento.
Entre otros se encuentra la Unidad Municipal Administrativa (UMA) que a la fecha tiene fallas técnicas irreparables. Aun así costó más de 122 millones de pesos al municipio.
También la construcción de varias vialidades en el puerto.
En casi todos los proyectos por donde ha pasado la mano de Ramos Garibi ha habido un cuestionamiento de sobrecosto o asignación irregular.