Jueves, 27 Agosto 2020 02:30

Historia de amor en Vallarta, los agarran en plena faena en playa del malecón Destacado

Escrito por
Valora este artículo
(3 votos)

Antonio Manuel y María Teresa, de 46 y 45 años respectivamente, protagonizaron una historia de amor en Vallarta, de esas de antología que usted no se puede perder. Comienza así… Ellos tenían tanta calor la madrugada del pasado martes que comenzaron a quitarse algo de ropa, se atraían mutuamente desde hace algunos ayeres y tenían tantas ganas de darle suelta a sus pasiones que pensaron en dirigirse al motel más cercano, pero de pronto se acordaron que no tenían dinero y que quizás por la pandemia estarían cerrados alguno de esos templos del placer, por lo que sin pensarlo dos veces, brincaron el malecón, se arrinconaron contra la pared y se escondieron en la arena para evitar miradas lascivas.

El reloj de la Iglesia marcaba las 02:20 horas, eso le dio confianza a la pareja, pues la playa estaba desierta y casi no había transeúntes por el malecón. En su loco romance, ellos comenzaron a recordar, muy, pero muy a sus adentros una canción de Joaquín Sabina… La letra la tenían pegada en su memoria como algo que se repetía hasta el infinito y más allá… “Y nos dieron las dos y las tres, y las cuatro y las cinco y las seis, y desnudos al amanecer nos sorprendió la luna”.

Pero no fue la luna la que los sorprendió, sino una mujer que andaba de curiosa por el malecón a tremendas horas de la noche y que decidió escanear la playa con sus ojos, cual si fueran rayos láser los que le salieran de sus pupilas.

Sin embargo, se asustó tanto que las córneas casi se le salen del lugar cuando vio unas figuras humanas tiradas en las playas con movimientos bastantes raros y sugerentes para la hora, hasta pensó que eran una de esas figuras de piedra y arena que hacen los artistas urbanos, por lo que clavó su mirada en el bulto que se veía allá abajo y sin temor a equivocarse, pudo percatarse que se trataba de un hombre y una mujer teniendo relaciones sexuales, por lo que el corazón comenzó a latirle muy fuertemente y sintió que le faltaba el aire… “Pero no es Covid, ni madres, no es Covid, sé lo que estoy viendo”, pensó angustiada.

No sabemos si fue envidia, celos porque quizás nunca disfrutó una noche romántica, de esas a la orilla del mar con su macho alfa, lo cierto es que la doña salió despavorida por semejante “aberración”; y emulando a Chabelita, el personaje ese que salía en el programa del comediante Jo Jo Jorge Falcón y que de rodillas soltaba sus pecados en el confesionario, se fue en chinga en busca de una patrulla o algún policía turístico desbalagado.

Para mala suerte de los que estaban allá abajo dándose amor, la “Chabelita vallartense” halló rápido a unos policías despistados que estaban a punto de dormirse por falta de acción nocturna, y a bocajarro les soltó el disparo calibre 45… que en la playa estaba una pareja teniendo relaciones sexuales, que por favor intervinieran y no permitieran semejantes faltas a la moral.

Los cuicos, ni tardos ni perezosos salieron raudos y veloces al punto, pero al llegar al borde del malecón caminaron despacio, con sigilo, para no espantar a las musas del amor y mientras uno asomaba apenas unos centímetros la cabeza para poder ver, otro ya estaba pecho tierra con lámpara en la mano al lado de la playa para descubrir infraganti a la atrevida Teresa y Antonio Manuel.

La denunciante seguramente se acordó de la telenovela Teresa y como todas las mujeres odiaron, en algún momento de ese ‘culebrón’, a la actriz Angelique Boyer, la doña comenzó a repetir dentro de su cabeza… “eres mala Teresa, eres mala” y apresuró a los municipales para que interrumpieran la inmoralidad que estaba frente a sus sacrosantos ojos.

Lo bueno vino después, ya que los policías, entre morbosos, risueños, serios y otra vez morbosos y serios, leyeron sus derechos a los infractores, les indicaron que habían violado el bando de policía y buen gobierno en cuanto a faltas a la moral se refiere.

Esto fue suficiente para que el amante nocturno se pusiera de pie de un brinco y amenazara a los oficiales con un “¡no saben con quién se meten, soy influyente!” y de buenas a primeras comenzó a lanzar los golpes contra la autoridad, por lo que fue detenido, mientras que su Julieta de mar y tierra también se puso agresiva y por esto se los llevaron directo a los separos, donde durmieron bien calientitos, pero sin su voluptuosa cama de arena y playa.

Y pensar que los policías creían que iba a ser una noche aburrida, cuando de pronto salió la Chabelita vallartense para ponerle dedo a la cachonda pareja del malecón.

El parte policiaco que difundió la jefatura de prensa de la policía municipal dice textualmente lo siguiente:

“Siendo aproximadamente las 02:20 horas, estando en servicio en el filtro de las calles 31 de Octubre y Díaz Ordaz, junto con los compañeros, cuando una femenina les reportó que estaba una pareja en la playa teniendo relaciones sexuales y al arribar y alumbrarlos con su lámpara, pero no se tomó fotos, ni videos, la pareja se puso bastante agresiva y el masculino dijo que él era influyente, que hicieran lo que quisieran, tratando de golpear los compañeros, motivo por el cual se aseguraron María Teresa “N” (45 años) y Antonio Manuel “N” (46 años) y se pide apoyo de la unidad PV-337, para el traslado a los separos municipales y a disposición ante el juez municipal, por las faltas administrativas, Artículo 40, fracción III, articulo 40, fracción XI, articulo 39, fracción XIV del Reglamento de Policía y Buen Gobierno”.

 

Visto 2951 veces
Inicia sesión para enviar comentarios