Su cercanía con las colonias y su trayectoria lo han colocado en la conversación pública como una figura con capacidad para enfrentar los retos del municipio sin improvisaciones.
Ciudadanos destacan cualidades como honestidad, trabajo, experiencia y dinamismo, en un escenario donde muchos consideran que Vallarta ya no está para experimentos políticos y Juan Carlos no es político.
La idea de apostar por perfiles que conozcan la ciudad y sepan resolver problemas toma cada vez más fuerza entre los vallartenses.





