Las autoridades federales, al efectuarle una revisión, le aseguraron 32 capsulas conteniendo un kilo 64 gramos 10 miligramos de clorhidrato de cocaína líquida.
Por este hecho, el Juez la consideró responsable en la comisión del delito de Contra la Salud y le dictó una sentencia de ocho años de prisión.
La sentenciada se encuentra interna en el Reclusorio Femenil de la Zona Metropolitana de Guadalajara, ubicado en Puente Grande, donde cumple con su condena.