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Domingo, 05 Noviembre 2023 22:44

Despojan a padre de los derechos de convivencia y custodia de su hijo, en complicidad con la jueza Sandra Verónica Destacado

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Por Jorge Olmos Contreras

Otro caso que cada vez es más recurrente en los juzgados civiles y que viola los derechos fundamentales de los padres a tener una libre convivencia con sus hijos, es el que se ventila en el Juzgado Segundo de lo Civil bajo el expediente 375/2020, donde una mujer de nombre Maribel N –en clara complicidad con la juez Sandra Verónica Delgado King—ha despojado y perturbado los derechos de custodia, posesión y patria potestad de uno de sus hijos de nombre reservado.

La víctima en este caso es el señor Flavio González, quien pese a que en reiteradas ocasiones ha solicitado a los juzgadores sociales que han llevado el asunto que exijan a la mujer que le permita ver y convivir con sus hijos, esto no ha sucedido porque ella simplemente no hace caso. El primer juez que tomó el caso, Jorge Alfredo Hidalgo González, ordenó a la madre que asistiera a convivencias asistidas en el DIF, ella hizo caso omiso, ignoró lo dictado por el juzgador.

La presente historia es una de esas en las que un hombre, por más que ha ayudado a la madre de sus hijos, a que ha cumplido con darles hogar, alimentos, vestido y todo lo necesario para su sano desarrollo, se ha topado con la negativa de una mujer que, por su propia ley, y mal asesorada por una abogada –que, por cierto, tiene un odio irracional hacia las personas del género masculino--, violenta los derechos principales del padre y, por supuesto de los niños.

LA HISTORIA

En este contexto, se sabe que Flavio González un día conoció a Maribel en un viaje que hizo con una amiga a Hermosillo, Sonora y como la hoy madre de sus hijos se iba a mudar a Puerto Vallarta, él se ofreció a ayudarla para traer el menaje de casa hacía este destino turístico. En el camino se hicieron amigos, y con los días novios y de pronto ya estaban viviendo juntos. De la relación nació un varón, pero como solo cohabitaron dos meses, él hombre no supo que ella estaba embarazada hasta meses después en que la propia mujer le notificó que iba a ser padre, pero como la señora se fue a vivir con una hermana a Mismaloya, él ya no la pudo ver sino hasta que una amiga mutua le avisó que ya había nacido su hijo.

Flavio hizo varios intentos por saber de su recién nacido, pero ella siempre reaccionaba de forma agresiva y le decía que “ahora sí te importa ver a tu hijo” y lo hizo esperar hasta que un día le permitió ver al menor.

Antes, Maribel registró al niño solo con sus apellidos.

A partir de entonces, Flavio le ofreció a Maribel un departamento para que se fueran a vivir ahí ella y el niño y en ese lapso, volvieron a tener relaciones y de nuevo ella ya estaba esperando otro bebé, que es el que nos ocupa en este caso.

Sin embargo, Flavio González afirma que dejaron de cohabitar; entre otras cosas, porque ella lo corrió de la vivienda que él les consiguió y cuya renta pagaba puntualmente. Cada que intentaba ver a los niños, “ella reaccionaba violentamente, aventándome y golpeándome” delante de los menores.

AGRESIONES Y MENTIRAS

De plano, indica Flavio en su demanda, ya no quiso seguir una relación con la mujer –subraya-- por su carácter compulsivo y violento y como se negó a seguir viviendo con ella, Maribel desplegó una serie de acciones para castigar al hombre con impedirle ver a sus dos hijos varones.

Así las cosas, desde el 02 de abril del 2020 se han suscitado una serie de desafortunados incidentes, en lo que no solamente Maribel, sino también su familia, han desplegado actitudes de rechazo y agresión, con la clara intención de evitar a toda costa que pueda tener cualquier tipo de contacto –ni siquiera telefónico—con su hijo menor.

Lo anterior, no obstante, a que, como señalamos, el juez Hidalgo le ordenó que asistiera a convivencias asistidas, a las que el padre sí fue, pero la madre ni una sola vez.

La señora Maribel no solo incumplió con la medida, es fecha de que no solo no permite que el padre vea a sus hijos, sino que también denunció por violencia familiar a Flavio, dizque porque él la violentaba o molestaba con calificativos de que estaba loca etc.

EL DESMENTIDO DE MARIBEL

En su respuesta judicial, Maribel desacredita todo lo que Flavio señala en su demanda y asegura –sin probarlo—que la segunda vez que se embarazó él se molestó y supuestamente le dijo que abortara; que empezó a ser muy grosero, que había insultos, empujones, cachetadas y le tiraba cosas etc.

Que ella, Maribel se enteró que Flavio andaba con una muchacha de 19 años, que dizque por esto la sacó de la casa que le consiguió y que finalmente ella “salió huyendo de Vallarta” (sic) a Hermosillo, Sonora y que allá, el 25 de julio del 2019, puso una denuncia por violencia familiar.

Ahora se sabe que Maribel aprovechó un comentario que un cibernauta hizo en la fan page de la página www.reportediariovallarta.com (donde apareció una nota sobre este caso) en el sentido de que la iban a sacar a golpes de la casa donde estaba con sus hijos y al sentirse supuestamente amenazada, huyó de Vallarta.

Total, que Maribel niega que haya despojado de los derechos de custodia, posesión y patria potestad al padre de sus hijos y declara una frase que engloba el problema que existe en casos en que algunas mujeres, con tal de afectar y dañar al hombre, recurren a situaciones como decir… “ahora resulta que le salió el amor de padre”.

También minimiza los tratados internacionales que invoca Flavio González que consisten en la protección superior de la niñez y la afectación que les hacen a sus hijos al no permitir verlos. En cambio, ella sí solicita a la autoridad que el juicio se lleve con perspectiva de género y bajo el interés superior del menor “en virtud del abandono que el niño sufre, así como por la violencia sistemática que sufro”.

MAL ASESORADA

Asesorada por una abogada que ya halló la forma de presionar a jueces y ministerios públicos para que juzguen con “perspectiva de género” (incluso con presuntas mentiras y posibles falsos testimonios o de recurrir al ‘es tu palabra contra la mía’), Maribel interpuso otra denuncia por violencia familiar contra Flavio González en el Centro de Justicia para las Mujeres el pasado 06 de abril del 2020.

En esta denuncia Maribel hace una serie de acusaciones que, por su falsedad, se fueron cayendo poco a poco. Por ejemplo, afirmó que Flavio la acosaba y que un día fue a su casa a golpearla; pero se demostró con videos y circunstancias de tiempo y forma, que el día que según Maribel eso ocurrió, el padre de los niños estaba en el trabajo en el hotel Villa del Mar.

Sin embargo, la abogada defensora de Maribel presentó dos falsos testigos para sostener la acusación, que finalmente se cayó.

En su denuncia, la señora no solo afirma que con base a “periciales psicológicas” “se desprende” “la afectación psicológica y emocional, compatible con las características sintomatológicas de mujeres que viven violencia en su relación de pareja”, sino que solicita medidas de protección para ella y para sus hijos ante el temor fundado “de que atente contra mi integridad, me ha golpeado y sé lo agresivo que es”, es decir, volvió a mentir con tal de salirse con la suya, señala la defensa de Flavio.

LENGUAJE ESTEREOTIPADO… ¿SOLO PARA MUJERES?

En otro punto, Maribel pasa de victimaria a víctima y se queja del lenguaje “estereotipado y violento” que utiliza (Flavio) cuando señala que “debido al carácter compulsivo y violento de la demandada”… pues según ella, “está haciendo referencia a un claro estereotipo de género, ya que yo no me quedo callada, y peleo por lo que no es justo, me he defendido todo el tiempo y claro, un hombre con las características del actor, le gustan las mujeres sumisas y dejadas y al no ser así, utiliza el lenguaje agresivo que refleja la asimetría de poder que ha existido en la relación”… las mismas palabras que utiliza la abogada de Maribel en otras denuncias.

Aquí hay que detenernos un poco y reflexionar si un tipo de lenguaje aplica solo para un género, ya que en su respuesta, Maribel también recurre a un lenguaje estereotipado y violento, ya que califica al padre de sus hijos de violento, agresivo, que le gustan las mujeres sumisas, entre otras palabras y frases lapidaras; es decir, ella también usa un estereotipo de género, pero sólo pide a las autoridades que juzguen con perspectiva de género a su favor, a su condición femenina, pero que al masculino no, que a él le carguen todo el peso de la ley.

En este tema judicial hay varios factores importantes de cómo se está violando el debido proceso y cómo la jueza Sandra Verónica Delgado King –quien tomó el caso al ser cambiado el juez Jorge Alfredo Hidalgo González—está siendo parcial para favorecer a la señora Maribel N.

MANO NEGRA… LA JUEZA DELGADO KING

Por ejemplo, la jueza no ha tomado en cuenta las veces que Maribel ha desacatado las órdenes de convivencia asistida, de que acudiera con el psicólogo para ser evaluada –como sí lo hizo el padre de los niños—y la más reciente y más incongruente todavía: citar a ambos padres a la sala de juzgado segundo para “escuchar” de viva voz la postura del menor por el que se pelea la custodia, cuando el niño ni siquiera puede hablar.

Cuando abogados cuestionaron a la jueza Delgado King por esta informalidad, ella respondió que, como la ley lo indica, tiene que estar presente el menor “para ver su reacción”.

Lo más lamentable, es que la cita entre los dos padres y el niño fue el 26 de septiembre de este 2023, pero el día 25 del mismo mes, llegó un escrito al juzgado segundo donde la madre Maribel N se excusaba para no asistir, porque ese día tenía una cita con el dentista, a lo que la jueza no puso objeción.

La jueza Sandra Verónica Delgado en un extraño afán por perjudicar aún más al padre de familia, ya no volvió a citar a los dos involucrados y al niño, sino que ahora ha ordenado remitir el caso al juez competente en turno de Hermosillo, Sonora, en una clara violación al marco del derecho, ya que todas las actuaciones y documentos fundatorios exhibidos del presente juicio se iniciaron en el juzgado segundo de lo civil de Puerto Vallarta, por lo tanto, el caso aquí debe continuar.

Pero al investigar un poco más el por qué tantas atenciones a la señora Maribel –sin importar violar el debido proceso—descubrimos que ella fue funcionaria de la Comisión de Derechos Humanos en Sonora y que ahora mismo ocupa el cargo de Directora del Instituto para la Capacitación de los Trabajadores (ICATSON) del gobierno del Estado de Sonora… ¿acaso hay tráfico de influencias?

Por cierto, fueron a buscarla hasta Hermosillo, --donde tiene a los niños escondidos-- para notificarla de la cita que tenían con el niño y ambos padres el 26 de septiembre; pero en las oficinas del ICATSON la negaron una y otra vez, que no trabajaba ahí, hasta que la ubicaron en Caborca, donde ocupa el mismo puesto.

Esta historia continuará porque sobresalen dos presuntos delitos cometidos por alguno de los actores de esta. A saber, la madre de los niños por falsificación de un acta de nacimiento y otra por usurpación de funciones cometido por la abogada de Maribel.

 

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