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Jueves, 21 Junio 2018 11:04

El voto diferenciado aterra al Mochilas; Saúl López exhorta a votar por los del PAN, pero no por Ramón

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Por Jorge Olmos Contreras

Víctima de sus errores y enclaustrado en su propia paranoia, Ramón Guerrero Martínez está a punto de perderlo todo, toda vez que los números –sus propios números—no le alcanzan, juegan con él como en un sueño recurrente; se le aparecen una y otra vez y algo le quieren decir, algo que no alcanza a comprender, como un lenguaje ininteligible, pero que es igual de aterrador que una pesadilla. Al despertar, quizá el miedo sea lo único palpable en su habitación, pues los demonios no se van, siguen ahí y no lo dejan en paz.

¿Cuáles son los demonios de Ramón Guerrero Martínez?

Son muchos, pero ahorita se concentra en los más visibles, en aquellos que le dicen que el fantasma de la derrota está cerca, debido a que sus otrora amigos, los panistas, trabajan en una estrategia para ejecutar un voto diferenciado en la jornada electoral, en cuyo esquema no van a emitir un solo sufragio por el candidato a diputado federal por la llamada coalición “por México al Frente” que aglutina a los partidos Acción Nacional, PRD y MC, Ramón Demetrio Guerrero Martínez, mejor conocido como El Mochilas.

El escenario es tan real, que el mismísimo candidato del PAN a la presidencia municipal, Saúl López Orozco, está promoviendo entre los seguidores y militantes del partido blanquiazul, votar de la siguiente manera el primero de julio:

1.- Ricardo Anaya (Para presidente de la República)

2.- Miguel Ángel Martínez (Para gobernador)

3.- Luz Velasco (para diputada local)

4.- Saúl López (Para alcalde)

El quinto voto, que sería para el candidato a diputado federal, es decir, para el Mochilas, lo dejan como opcional, no lo promocionan ni piden a la gente, su gente, votar por Ramón Guerrero Martínez, lo cual ha causado estragos ya en la campaña del expresidente municipal de Vallarta, al grado tal que en los días más recientes y a ocho de las elecciones concurrentes, ya entró en desesperación y comienza a ver moros con tranchete por todos lados.

ETAPA DE PARANOIA

Ramón Guerrero entró en una etapa de culpar a todos porque su campaña no levanta, y desde el comienzo de esta habría pedido al reportero Osvaldo Granados lanzar una fuerte crítica a Arturo Dávalos Peña porque, dijo, ¡ay! No lo apoya, ni lo invita a sus eventos, que lo ha dejado solo pues.

Después volteó a ver a los priistas, cuyo discurso ---repetitivo y cansado—se basa en un golpeteo constante y reiterativo de que ese partido es el culpable de todos los males de Puerto Vallarta.

En la cúspide de su paranoia, interpuso una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEPADE) de la PGR, por la puesta en circulación de un video difundido en las redes sociales, donde se recuerda los predios municipales que vendió y transas como el sistema de riego de la avenida de ingreso que se pagó en 12 millones de pesos, y que nunca se ejecutó; así como el arrendamiento de camionetas usadas como patrullas a un claro sobre precio.

La denuncia ni siquiera ha caminado, está guardada en los archivos de la Fiscalía, pero de alguna manera Ramón se desahogó un poco y todo lo atribuyó a la “guerra sucia del PRI”, sin demostrar si los autores de dicho video eran o no del partido tricolor.

LOS FANTASMAS

Más adelante, con más pena que gloria, denunció a través de un boletín de prensa, que habían atrapado a un sujeto repartiendo periódicos que contenían propaganda en su contra. En esta ocasión no fue a la PGR, sino que sólo permitió que la policía municipal detuviera al hombre que traía los papeles en donde se informaba del patrimonio municipal que vendió El Mochilas y de sus propiedades adquiridas mientras fue alcalde de Puerto Vallarta.

Y como no es un delito andar repartiendo periódicos o pegando folletos, la policía municipal inventó que esta persona se puso agresivo y que por eso lo llevaron a la cárcel municipal, donde de inmediato fue liberado, pues no había una conducta punitiva en sus acciones.

Lo más grotesco de la paranoia de Ramón Guerrero, sin embargo, ha sido su actitud permisible e irresponsable para que gente de su equipo y que es muy, pero muy allegada a él, comience a pedir votos para la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), a la presidencia municipal, Laurel Carrillo, y no a favor de Arturo Dávalos Peña, el candidato de su partido, el MC.

El Mochilas va a decir que esa es una decisión personal de sus amigos, como el exregidor naranja Oscar Avalos “El Canitas” –el que tiene un expediente por presunto tráfico de marihuana en sus años mozos--, o como el señor que se autodenomina “Vallartense Ponce” (cuyo verdadero nombre es Armando), y que son dos de los principales traidores del MC y, por consecuencia, promotores de votos a MORENA.

EL MIEDO A LOS PANISTAS

Esta actitud sólo se puede interpretar como un tipo de venganza política que no debería ser, pues intentan culpar a Arturo Dávalos de la debacle del Mochilas, cuando son los panistas los que están promoviendo no votar por él.

Hay que recordar que, a los panistas de Puerto Vallarta, nunca los tomaron en cuenta las cúpulas de su partido para lanzar como candidato de una Coalición (de la que tampoco les tomaron su parecer) a Ramón Guerrero. Por el contrario, se los impusieron y, ahora, ahí están las consecuencias. Difícilmente un panista va a darle el voto al Mochilas.

Basta con leer los mensajes que le hacen llegar algunas personas, identificadas con el PAN, a Saúl López Orozco en su muro de Facebook, como un tal Oscar Eduardo Llamas Aquino, que le dice lo siguiente:

“Gracias por aclarar (al referirse a que Saúl pide votar por todos, pero no por el Mochilas, que eso es opcional), pero si es algo molesto ese tema. ¿Tú crees?... cuánto robó este personaje (Mochilas). Yo sé bien que tú eres empresario y no lo haces por un beneficio propio, ¿pero él?... En verdad esto enoja, creo que pudimos haber sacado un mejor candidato a la diputación federal, ¿o tú qué opinas, explícame?”

Así las cosas, mientras Ramón y sus seguidores están distraídos promoviendo el voto en contra de Arturo Dávalos, no se han dado cuenta que el candidato del PRI a la misma diputación federal, César Abarca, va arriba en las encuestas en las que El Mochilas comienza a hundirse cada día más, como el Titanic, cuyo ingeniero constructor dijo desde que vio que le entraba agua al barco: “Esto es cuestión de aritmética, el Titanic se va a hundir”.

Y hablando de voto diferenciado, en MORENA también hace aire con ventiscas traicioneras de un sufragio diferenciado, pues algunos están promoviendo el voto por AMLO (presidente de la Nación), Carlos Lomelí (para gobernador) y por la profesora Lorena Jiménez para diputada federal.

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