Se señala que factores como la prisa o la confianza al conducir pueden derivar en percances inesperados. Ante ello, portar casco en todo momento representa una medida básica que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Autoridades municipales reiteraron que la prevención es una responsabilidad compartida y que el uso del casco contribuye a salvaguardar tanto a conductores como a sus familias.





