El principal involucrado en estos hechos delictuosos, es el hombre más influyente del gobierno de Bahía de Banderas, el señor César Augusto Aguirre Sánchez, quien es señalado directamente por la víctima como quien la sometió en una embarcación, la violó en repetidas ocasiones de diferentes formas y a la que obligó, mediante golpes y amenazas, a que le practicara sexo oral.
César Augusto habría contado con dos cómplices –también servidores públicos--, a saber, Alfonso Estrada Malacón y Luis Federico Cortez Gutiérrez, alias “Cherico”.
Lo anterior, según se desprende de la denuncia que radica en la fiscalía regional de Jalisco y cuyo contenido ha trascendido en medios judiciales todavía como presunción, ya que solo se trata de la versión de la trabajadora, quien habría sufrido una verdadera pesadilla el 06 de marzo a bordo de una lancha conducida por el mismísimo César Aguirre.
EL MIEDO DE MERAI
Con profundo miedo por lo que le pueda pasar a ella, a sus hijos o familia, la ahora ex empleada municipal decidió subir un video ayer a Facebook, donde relata lo que narró en su denuncia ante el Ministerio Público y en donde pide a las autoridades medidas de protección, porque el imputado representa un riesgo inminente en contra de su seguridad.
Lo anterior representa un verdadero escándalo para el municipio que gobierna Mirtha Villalvazo, quien ninguna culpa tiene de los hechos en que están implicados tres de sus funcionarios públicos, pero principalmente César Augusto Aguirre Sánchez (En la fotografía del lado derecho), quien fue el que cometió la felonía en contra de Merai o Meray Gutiérrez A (se pone su nombre porque ella decidió hacerlo público en las redes sociales), delito que hasta ahora, después de casi dos meses, sigue impune.
Es una pena que el buen trabajo que ha realizado Mirtha Villalvazo Anaya en Bahía de Banderas –porque ella es una mujer honesta y valiente--, sea ensombrecido por la conducta de quien al parecer es su hombre de mayor confianza, el propio César Aguirre.
LA HISTORIA
De acuerdo con los hechos lamentables que, insistimos, han trascendido sobre este caso, el 06 de marzo César Aguirre –en su calidad de jefe de gabinete sin nombramiento-- citó a Merai en la Cruz de Huanacaxtle para resolver unos problemas que ella tenía por el atraso de pagos en su nómina y a que la tesorera le quitaba cinco mil pesos cada que cobraba, por lo que acudió a la marina, donde otro trabajador del Ayuntamiento, Luis Federico Cortez Gutiérrez, tenía preparada una lancha, aunque ella nunca supo que la entrevista sería en un bote.
La cita era como a las 14:00 horas, pero como Merai no quería ir sola, le pidió a una amiga de nombre Melvi si la acompañaba, y así fue, el hijo de Melvi las llevó en su camioneta y las dejó en la Cruz de Huanacaxtle, donde abordaron un yate color blanco con volante porque César les dijo que les iba a dar una vuelta; pero antes le pidió que le comprara unas botellas de licor en un Oxxo.
En el trayecto, Merai le preguntó a César que dónde estaba su guardaespaldas y este respondió que en tierra, que no lo necesitaban; tras unos 40 minutos, él comenzó a tomar bebidas alcohólicas, pero su amiga se sintió mal (mareada) y pidió que la regresaran, lo cual sucedió antes de las 17:00 horas, y una vez en el muelle, Melvi se bajó y Merai se quedó a recoger la basura del bote y cuando su amiga se alejó, César supuestamente jaló a Merai y le ordenó quedarse en la embarcación, dizque para cargar gasolina y dejar lista la lancha para el siguiente día.
LA AGRESIÓN SEXUAL
Según dichos trascendidos, Melvi alcanzó a ver cómo César jaló a Merai y al acelerar el yate, esta se cayó de espaldas, pero se alejaron rápidamente mar adentro, por lo que ella, Merai, alcanzó a llamar por teléfono a su amiga para decirle que la esperara, que solo iban a carga gasolina, pero Melvi no la esperó.
A partir de ese momento, Merai ya no pudo hacer llamadas, César le habría quitado el teléfono y tras una hora de navegación, detuvo la embarcación para comenzar el ataque; primero trató de besarla y como ella no quiso, la golpeó en la cara, la sometió y la habría violado hasta que se cansó. Antes –según la víctima--, la obligó a que se desnudara, se hincara e hiciera otras cosas que no se pueden narrar.
Lo peor para Merai fueron las amenazas y advertencias que le habría hecho César, en el sentido de que si decía algo lo iba a lamentar, que, si la veía con otro hombre, también. Que a partir de ese momento ella era de él, que le pertenecía y que quería que después le acercara más chicas como ella, siempre según dichos trascendidos que probablemente ya existen en la Carpeta de Investigación correspondiente.
Después de lo que sufrió, Merai pidió ayuda a varias personas, a funcionarios estatales de Nayarit y a un abogado que trabaja en el Ayuntamiento de Bahía de Banderas, y nadie quiso ayudarla, “por las conexiones que tiene César Aguirre”.
De hecho, le advirtieron que en Nayarit nadie le iba a hacer caso, que ni se molestara en poner la denuncia en esa entidad, por lo que decidió acudir a Jalisco, porque los presuntos hechos delictuosos se habrían cometido en costas jaliscienses.
Este medio solicitó una postura o declaración al Ayuntamiento de Bahía de Banderas por los canales adecuados, pero nos informaron que este miércoles 12 de julio se daría a conocer la versión oficial del gobierno de Mirtha Villalvazo sobre estos hechos.