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Jueves, 23 Diciembre 2021 23:11

Surgen nuevos datos de cómo desaparecieron al canadiense Malcom Madsen; se lo llevaron a Valle Dorado y lo ocultaron Destacado

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Por Jorge Olmos Contreras

La declaración de un taxista dejó en evidencia cómo es que entre la señora Marcela Acosta Ramos, su hermano Martín y su hijo Andrés, habrían participado en equipo para desaparecer al canadiense Malcom Robert Angus Madsen en octubre del año 2018, luego de haberse tomado unas copas en el restaurante bar “Ándale”, ubicado en la zona romántica de Puerto Vallarta.

De acuerdo con información a la que tuvo acceso el reportero sobre las indagatorias que se siguen desde la Fiscalía Regional de Justicia en torno a la Carpeta de Investigación (CI) 9242/2020, sobre la desaparición del extranjero, las tres personas antes mencionadas se habrían confabulado para privar de la libertad a Malcom Madsen y posteriormente desaparecerlo por la zona de Mezcales.

Como se ha manejado en este espacio, Malcom Madsen fue visto por última vez el 27 de octubre del 2018 como a las 21:00 horas en el “Ándale”; estaba acompañado con la que en ese tiempo era su novia, Marcela Acosta Ramos; y por un video que consiguió una abogada, se pudo observar cómo el canadiense se ausenta unos minutos para ir al baño, y en ese momento la mujer pone lo que parece ser un polvo en la copa del hombre y después se retiran del antro.

LAS MENTIRAS DE MARCELA

Esa noche sería la última vez que se vio al canadiense Malcom Madsen, pues su presunta novia acudió tres días después a la fiscalía a interponer una denuncia por desaparición de persona, en cuya declaración dijo que luego de estar juntos en el bar, se trasladaron a su casa de la colonia Las Aralias, que su pareja durmió ahí y que por la mañana pidió un taxi y se fue; quizás, dijo la concubina, a una cabaña que tenía en Cabo Corrientes, a donde acostumbraba a ir.

Sin embargo, Marcela Acosta cayó en contradicciones y al temer una orden de aprehensión en su contra, se fue de Puerto Vallarta y no se supo nada de ella…. Hasta que fue ubicada meses después en el Estado de México, donde fue detenida y trasladada a este centro turístico del pacífico mexicano para ingresarla al penal de Ixtapa.

Más tarde, cayó su hermano Martín Alejandro Acosta Ramos y recientemente fue aprehendido Andrés Javier Romero Acosta, hijo de Marcela, mujer a quien ya se le conoce como la viuda negra, debido a que en el Estado de México se hizo otro novio al que mataron a balazos en circunstancias poco claras.

LA VERSIÓN QUE HUNDE A LOS ACOSTA

Una vez en prisión, los tres familiares han intentado negociar con las autoridades para que les reduzcan la pena en caso de que un juez los encuentre culpables de desaparición de persona cometida por particulares agravada; pero hasta ahora no ha trascendido más información, solo se sabe que ninguno de los tres imputados han dicho qué le hicieron al canadiense Malcom Madsen o dónde lo dejaron; es decir, no se ha encontrado, ni vivo, ni muerto.

Por ello, cobra especial importancia la declaración que hizo el taxista José Guadalupe N ante el Agente del Ministerio Público adscrito a la Agencia de Seguimiento Procesal a Desaparecidos, Juan José Mejía González –dependiente de la Dirección general de Seguimiento a Procesos de la Fiscalía del Estado—, en el sentido de que él les brindó servicio a Marcela Acosta y Malcom Madsen, para llevarlos a un lugar que no era la casa donde vivían.

En este sentido, las investigaciones han determinado que ese día 27 de octubre, Malcom Madsen se trasladó en compañía de Marcela Acosta al restaurante “Blue Shrimp” ubicado en la zona de Los Muertos, donde estuvieron conviviendo, para después ir al restaurante bar “Ándale” localizado en la calle Olas Altas número 425 de la colonia Emiliano Zapata, lugar en donde estuvieron festejando por adelantado el onomástico de Marcela, y donde consumieron un par de margaritas.

Al poco rato, refirió en su declaración Marcela Acosta, Malcom Madsen se encontraba tomado, por lo que optaron por retirarse del bar, saliendo aproximadamente a las 00:25 horas ya del día 28 de octubre, tomando un taxi conducido por José Guadalupe N. “Durante ese lapso de tiempo, se encontraba en contacto y constante comunicación Marcela Acosta con su hijo Andrés, quien a su vez se comunicaba al instante con su tío Martín, aportando información acerca de su desplazamiento con la víctima”, se señala en la CI.

LA TRAMA CRIMINAL

Y aquí viene lo mejor… pues de acuerdo con el taxista, Marcela y Malcom no fueron trasladados a su domicilio (como ella quiso hacer creer en su declaración) sino que los dejó a espaldas del bar conocido como “Mandala”, que está por la calle Morelos del centro de Puerto Vallarta.

De ahí –se indica en las indagatorias—se trasladaron al punto de encuentro que se había acordado previamente con Andrés Javier Romero Acosta y Martín Alejandro Acosta Ramos, siendo este lugar la colonia Jardines, que está pegada al fraccionamiento Las Gaviotas.

Asimismo, las pesquisas lograron establecer que estas tres personas –ahora en prisión—llevaban al canadiense privado de su libertad, para posteriormente moverse al fraccionamiento Valle Dorado, cerca de Mezcales, ya en el municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, “con la finalidad de ocultar a la víctima, para finalmente separarse y retornar a Vallarta, desconociéndose hasta el momento la suerte, paradero o destino de Malcom Robert Angus Madsen.

Las audiencias intermedias de Marcela Acosta y su hermano Martín, se difirieron a solicitud de la defensa con la intención de llevar a cabo el descubrimiento probatorio. La de la mujer sería el 20 de mayo, y la del hombre el 08 de julio, pero se pospusieron.

Lo último que se supo es que los abogados de los imputados estaban negociando una reducción de pena, a cambio de colaborar con las autoridades.

No obstante, la hija de Malcom Madsen, Brooke Mullins, quiere justicia y que estas personas digan qué le hicieron a su padre y dónde lo dejaron.

 

 

 

 

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