De acuerdo con información a la que VALLARTA UNO tuvo acceso, el principal protagonista de esta maniobra es el corruptísimo contralor Gabriel Salcedo Angulo –el mismo que traicionó políticamente al profesor Luis Michel y que ahora hace lo mismo con Chuyita López Delgado--, quien convenció al bisoño director del organismo de agua potable, Eraclio Galván Mendoza, para que se les otorgue un jugoso finiquito a las siguientes personas:
1.- Francisco Javier Huerta Ramírez
2.- Gabriela Nayeli Meza Ruelas
3.- Paulina Alejandra Guerra Joya
Se trata de tres empleados de confianza que forman parte del equipo de Gabriel Salcedo, pero que sin el menor rubor o asomo de vergüenza pretenden seguir viviendo del presupuesto público al aceptar, sin chistar, que los finiquiten hoy, para mañana viernes los sindicalicen como trabajadores de base, es decir, los van a volver a contratar, pero ya con carácter de miembros “honorables” del Sindicato Único de Trabajadores del Seapal (SUTSEAPAL).
Por si esto fuera poco –y como si se tratara de delincuencia organizada—le entró al ruedo de la corrupción el no menos corrupto líder sindical del Seapal, Juan Andrés Aguirre Palacios (en la foto del lado derecho), quien sin consultar a los trabajadores sindicalizados en una asamblea, ha decidido sumar otros tres personajes a la agrupación.
Acostumbrado a manejar las finanzas del sindicato a su antojo, sin rendir cuentas a los trabajadores, ni a las autoridades, Juan Andrés Aguirre Palacios les pone el dedo en la boca a todos los sindicalizados con acuerdos en lo oscurito.
Solo para que usted se dé una idea del doble discurso que suele manejar Andrés Aguirre para manipular a los trabajadores sindicalizados –ya que se contradice entre lo que hace y lo que pregona—en algunos eventos utiliza frases como “qué pensarán los pobres peones que están en la base del sindicato si promovemos a alguien a un gran puesto”.
Por ello, ahora es oportuno preguntar: ¿Qué pensarán los agremiados de las base, que estén sindicalizando gente de rango como la ex directora administrativa?
¿No es acaso una bofetada contra el sindicato?
Ahora bien, finiquitar a tres empleados para hacerles un favor y re contratarlos ya como sindicalizados… ¿no es acaso utilizar recursos públicos para beneficio de unos cuantos?