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Jueves, 20 Abril 2017 18:10

Policías Estatales se involucran ilegalmente en un caso de custodia y coadyuvan en la sustracción de una niña de PV

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Por Jorge Olmos Contreras

Oficiales que pertenecen a la Fuerza Única Regional (FUR) de la Policía Estatal, se involucraron la tarde del pasado miércoles en un hecho ilegal, al coadyuvar a sustraer una niña de cuatro años de los brazos de su padre, que se encontraba comiendo en el Burguer King de Las Glorias y, además agredieron y hostigaron por más de dos horas al progenitor de la menor, de nombre Osvaldo Arciniega Calzada, que se tuvo que refugiar en la tienda conocida como Office Depot para que no le hicieran daño.

El presente, es un caso donde se involucran policías para presionar y amedrentar a un padre de familia, que lo único que hizo fue proteger a su hija, debido a que la madre de ésta amenazaba con suicidarse en días pasados.

La historia se deriva de una simple disputa legal por la custodia legal de la niña, entre dos personas, hombre y mujer, que ya no podían sostener una relación y donde el varón observó signos alarmantes de su ex pareja, en el sentido de una grave crisis emocional, al grado de que la fémina amenazaba constantemente con irse del hogar o en su caso, terminar con su vida.

Las cosas se pusieron más tensas el miércoles 12 de abril, ya que Osvaldo atendió la invitación de unos familiares que estaban de vacaciones en Vallarta, se fue desde las 17:00 horas y llegó a su casa como a las 23:00, sólo para encontrar a una mujer enfurecida, celosa y posesiva por su ausencia, y que amenazaba con suicidarse ese mismo día a las 6:00 de la mañana.

EL “APOYO” DE LA PATRULLA DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

Ante ello, Osvaldo Arciniega, reportó ese mismo día a la Comisaría de Seguridad Pública, básicamente a la patrulla de Violencia Intrafamiliar, la situación emocional de su entonces pareja. Los oficiales municipales acudieron a las 3:40 de la mañana al domicilio de los concubinos, y sólo los tranquilizaron, les pidieron que se durmieran y que por la mañana las cosas estarían bien, según les dijeron.

Sin embargo, la ex pareja de Osvaldo, de nombre Miriam, cada vez estaba peor y le reiteró que a las 6:00 de la mañana, saldría a la calle y se tiraría de un puente para terminar con su vida.

Osvaldo Arciniega, preocupado ante el temor fundado de que la muchacha se fuera a hacer daño, agrediera a la niña o a él mientras dormía, decidió salir del hogar y llevarse a su hija envuelta en una sábana, en hechos ocurridos ese mismo miércoles 12 de abril.

Poco antes, todavía cuando estaban en casa y temeroso de que Miriam se fuera a hacer daño y luego lo culparan a él, decidió llamar a sus padres que viven en la ciudad de México, para que vinieran a ver la situación. En la charla telefónica, Miriam gritaba que Osvaldo se quería llevar a la niña, que se la quería quitar pues, lo cual, afirma el muchacho “yo sólo quería proteger a mi hija”.

LAS RECAÍDAS DE MIRIAM

Por la misma vía telefónica, Osvaldo de plano le dijo a su entonces suegro, de nombre Fernando Canales, que ya no quería seguir con su hija, que cada vez se agudizaban más sus problemas de altas y bajas emocionales con sus consecuentes recaídas, y le comentó que, incluso, ella había amenazado con suicidarse y con hacerle daño a la menor –hecho que la misma Miriam reconoció en la llamada que le hizo a su padre--, por lo que le avisó que demandaría la custodia de la niña ante un juzgado civil local.

Osvaldo también le recordó al suegro que a Miriam la habían llevado con un neurólogo y que le había detectado cierta anomalía cerebral, para lo cual le daba un medicamento muy fuerte que casi, casi la desmayaba.

Sin embargo, el suegro tomó a mal que Osvaldo tratara de demandar la custodia de la niña; le recordó que su hija tenía derechos por ser la mamá, y que él, como abuelo, también los tenía. De hecho, le recordó a Osvaldo que le hablaría al tío de Miriam, un presunto mando de la Policía Federal con sede en Bahía de Banderas “para que viera que su hija no estaba sola”.

Alarmado, Osvaldo comenzó a buscar un abogado para empezar la querella por la custodia de la niña, “pues la relación con mi ex pareja ya era insostenible”. El escrito quedó ese mismo día, pero las pruebas no las pudo conseguir debido a los días festivos, por lo que la demanda se presentó el día lunes 17 de abril, bajo el expediente 308/2017, en el Juzgado Tercero de lo Civil.

LA PESADILLA

Pasaron cuatro días y Osvaldo no había tenido comunicación con su ex pareja, pero supo que sus padres estaban en la ciudad por conocidos que viven en el mismo fraccionamiento. El suegro se puso en contacto con él, el día miércoles 19, y le pidió que se vieran para platicar y ver a la niña.

Osvaldo escogió el Burger King de Las Glorias y ahí comenzó su peor pesadilla, pues a la cita, programada a las 15:00 horas, llegaron su ex suegro y su ex pareja, mientras que él llevó a su mamá –que antes cuidaba tres días a la semana a la niña--, pero al llegar al lugar, notó la presencia de una camioneta negra con vidrios polarizados que estaba a las afueras del restaurante de comida rápida.

Su miedo fue subiendo de grado cuando vio que ni el señor Fernando Canales ni su hija pedían nada para comer, incluso Miriam ni siquiera volteaba a ver la cara de Osvaldo. En un momento, que fue muy rápido, él se paró al área de cajas para ordenar comida, pero de reojo vio cómo salió corriendo la muchacha con su hija en brazos.

El también salió corriendo, pero afuera, la camioneta negra le obstruía su carro, sólo vio cómo Miriam se subió a un Sentra Rojo –en el que antes había llegado el suegro—que salió rechinando llantas, por lo que rápido se fue al otro carril del estacionamiento de Office Depot para que no se llevaran a la niña, pero el carro era manejado por un hombre de pelo corto, que no detuvo la marcha, sino que aceleró más, con la intención de arrollar a Osvaldo.

ENTRAN EN ESCENA LOS ESTATALES

Después volteó hacía donde estaba la troca oscura, y pudo ver cómo se subían a la parte trasera, en la caja, tanto su ex suegro como su ex cuñado, los alcanzó y al querer también subirse a la camioneta para reclamar por qué se habían llevado a su hija, fue recibido por dos puñetazos que le propinó Fernando Canales.

De inmediato, se abrieron las portezuelas de la pick up negra, y de ahí descendieron dos policías estatales. Uno de ellos (se observa en la foto) lo quiso tranquilizar de forma burlona, y después lo agredió, al grado de someterlo por la camisa y quitársela a la fuerza, pero en eso llegó la mamá de Osvaldo (una señora ya grande y que mide 1.50 de estatura) y se interpuso entre los dos hombres, momento en que aprovechó el joven para zafarse y correr a refugiarse a Office Depot, donde el encargado de seguridad le pedía que se fuera, ya que no tenía playera y no podía estar así en la tienda, pero Osvaldo le suplicó que lo dejara ahí, que momentos antes le habían quitado a su hija, y sólo así lo dejaron permanecer dentro.

El policía estatal siguió a Osvaldo, le exigía que saliera, pero el asustado joven optó por marcar al 911 y pedir auxilio a la policía municipal, pero sólo llegó una patrulla, la 304, cuyo oficial también le pedía que se saliera de la tienda para arreglar las cosas, pero como no salió, se fueron minutos más tarde, sin querer siquiera levantar un parte de lesiones, por los golpes que había recibido y los jalones del oficial de la FUR.

Sin embargo, el acoso de los policías estatales continuó por más de dos horas en el mismo lugar, de hecho, llegaron más patrullas de la Fuerza Única para apoyar a sus compañeros que iban en la camioneta negra (unidad sin número económico ni escudo de la FUR) y el oficial que aparece en la foto, trató de quitarle el celular a Osvaldo a manotazos, y como antes les tomó fotos a las placas de la troca, le dijo que, por sólo ese hecho, lo iba a detener.

LA SALIDA DE OFFICE DEPOT

Patrullas de la FUR iban y venían, pero Osvaldo aguantó el acoso, se quedó hasta las 21:00 hora en Office Depot y como pudo le llamó a un amigo (pues no encontraba a ningún familiar), que se ofreció a ir por él en otra camioneta, que estacionó justo en la puerta de la tienda para subir rápidamente y salir de ahí.

“Tuve mucho miedo de que nos siguieran y nos sembraran algo como acostumbran, incluso mi carro lo revisaron de arriba abajo y ahorita temo que me vayan a hacer algo, pues es claro que mi ex suegro le pidió el favor al tío de Miriam (al policía federal de Bahía de Banderas) para que éste a la vez les pidiera apoyo a los policías estatales”.

“Me refugié en la casa de una vieja amiga, y aquí estoy, asustado, sin salir, no puedo ir a la vivienda de ninguno de mis amigos, porque mi ex pareja sabe los domicilios y temo que me quieran dañar, como ya trataron de hacerlo el miércoles, el día que me aventaron el carro y por poco me impacta, ahorita estaría muerto o lesionado”, comenta.

El de Osvaldo Arciniega Calzada, es un caso más de acoso policial y de abuso de autoridad, ya que no conformes por todo lo que le hicieron ese día, todavía llegó a sus manos un citatorio de la Agencia del Ministerio Público de Delitos Sexuales y Violencia Familiar de la Fiscalía Regional Costa Norte –firmado por la titular, Elizabeth Rosales Ochoa—para que se presentara a las 18:30 del mismo miércoles 19 de abril (el día de los hechos en que fue acosado por policías del Estado), debido a la integración de una Carpeta de Investigación que se abrió en su contra, con el número 1994/2017.

Desde luego, no acudió a la cita porque no sabía del citatorio (se lo entregaron a un hermano de él que trabaja en el centro, ya que Miriam sabía dónde encontrarlo) y porque en ese momento estaba en calidad de refugiado en Office Depot.

Es bastante extraño que el mismo día que le arrebatan a su hija con ayuda de los policías estatales, sea el mismo día en que elaboran una cédula citatoria en la fiscalía.

TEMOR FUNDADO

Osvaldo tiene miedo, no sabe de qué se le acusa, y tiene temor fundado de que el influyente padre de su ex pareja, Fernando Canales, haya pedido más favores para tratar de hundirlo y le inventen algún delito, “sólo por tratar de defender a mi hija de una mujer que no está bien emocionalmente”.

“Si ya movieron a su favor a elementos de la Fuerza Única, pueden hacer lo que sea”, externa angustiado.

 

 

 

 

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