Miércoles, 28 Octubre 2020 01:56

Construcción de lo que será el restaurante “El Vallartense” fue clausurada por no tener permiso de Planeación Urbana

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Por Jorge Olmos Contreras

Como lo adelantamos ayer en otro artículo, en el sentido de que los esposos Juan Carlos Rosas y Verónica Plasencia están acostumbrados a violar leyes y reglamentos y decirse influyentes por conocer a varios funcionarios municipales, no nos equivocamos, ya que, efectivamente la construcción que realizan para poner en funcionamiento un restaurante bar con música de bandas norteñas atrás del cárcamo del Seapal, no tiene permiso de la Dirección de Planeación Urbana y Ecología, y ayer fue clausurado por la autoridad, con el apercebimiento de que si continúan los trabajos de forma irregular, serán clausurados de forma definitiva.

Fue el Director de Planeación Urbana, Fernando López Márquez, quien se fajó los pantalones y no se dejó intimidar por las versiones que ha soltado por todos lados la familia Rosas Plasencia, sobre que a ellos los protegen desde la Dirección de Reglamentos Municipales, a cuyo titular presumen tenerlo comprado.

El funcionario del Ayuntamiento tampoco se dejó llevar por los alardes que hacen miembros de esa familia en el sentido de tener protección de personas peligrosas (sin saber exactamente a qué se refieren) y envió inspectores de Planeación Urbana donde se construye lo que será el denominado restaurante bar “El Vallartense” –sito en la calle Paseo de las Flores casi esquina con avenida México rumbo a Mojoneras— para verificar si contaban con el permiso de construcción correspondiente; pero al carecer de éste documento, los trabajos fueron clausurados y se colocaron sellos oficiales en varios puntos de la obra como se puede observar en las fotografías.

EL APERCEBIMIENTO

Los funcionarios también dejaron un apercebimiento en la obra en el que advirtieron a los encargados de esta que, si violan las disposiciones de Planeación Urbana y Ecología y continúan adelante con los trabajos de construcción sin autorización oficial, serían clausurados definitivamente, además de pagar la sanción económica que proceda.

En las redes sociales, la familia Rosas Plasencia puso a todos sus miembros a descalificar el trabajo de este reportero a quien insultaron con calificativos despectivos y al que tildaron de mentiroso, envidioso y argüendero; no obstante, se les respondió que al tratarse de la construcción de un restaurante que está cercano a una planta de tratamiento de aguas negras que puede poner en riesgo la salud de sus potenciales clientes y que al carecer de permisos y licencias municipales para operar, el tema era y es de interés público y que precisamente se publicó en nuestro medio, que no nos mueve ningún otro interés.

Sin embargo, continuaron con los descalificativos, por lo que hoy les reiteramos a nuestros lectores que nosotros no mentimos, que cuando señalamos que la pareja Juan Carlos Rosas-Vero Plasencia están acostumbrados a violar leyes y reglamentos, estamos en lo cierto y nos quedamos cortos, no faltamos a la verdad.

SIN LICENCIA DE RESTAURANTE BAR

Así las cosas, investigamos en la Oficialía Mayor de Padrón y Licencias sobre si se había extendido una licencia de restaurante bar para un establecimiento que se va a llamar “El Vallartense” y la respuesta del titular de esa dependencia, Eliseo Torres Rendón, fue contundente: no tienen y tampoco se han acercado a solicitarla.

Bajo este escenario, es claro que Juan Carlos Rosas y su señora esposa pretenden pisotear leyes y reglamentos y abrir su restaurante bar el próximo domingo primero de noviembre, día en que anuncian a las bandas norteñas “Playa Grande” y “Ruta Dos”.

Pero lejos de regularizar su situación, esta pareja de restauranteros se burló en las redes sociales al señalar que se les estaba haciendo publicidad gratuita, pero no dijeron nada con respecto a su ilegal construcción y la apertura –igualmente punible si esto ocurre—del restaurante bar “El Vallartense”.

Lo peor de todo es que ayer también se burlaron de la autoridad municipal, ya que después de que los inspectores de Planeación Urbana clausuraron la obra y se retiraron del lugar, los dueños de este pidieron a sus trabajadores que regresaran a laborar, que no les importaba un sello oficial, que ellos eran muy influyentes y que por sus pantalones iban a abrir el próximo domingo, sin tomar en cuenta asimismo que el gobernador Enrique Alfaro apriete mañana el mal llamado botón de emergencia y nos vuelvan a confinar por el aumento de casos de covid-19.

Por lo pronto vamos a esperar si el gobierno municipal permite que reinicie la construcción de este restaurante sin permisos y que sus dueños realicen un acto masivo de inauguración (sin licencia municipal) pese a las restricciones sanitarias.

 

 

 

 

 

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