Miércoles, 23 Junio 2021 22:33

Describen como depredador sexual a sujeto que atacó a Diana L. en playa camarones; está libre y puede ser peligroso Destacado

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Por Jorge Olmos Contreras

En una visita que este medio realizó a playa camarones para tomar fotografías de la casa de campaña donde la señora Diana Lorena sufrió un ataque físico la madrugada del pasado lunes, personas que acostumbran a pasear por el balneario, comerciantes, vendedores y pescadores describen José Luis González Esparza y o Miguel Alanís Ruvalcaba, alias “El Talibán”, como un probable depredador sexual, ya que desde el sábado 19 de este mes anduvo merodeando por la zona con actitud agresiva y regresó el domingo, esperó a que se hiciera de noche para meterse a la casa de su víctima para agredirla a golpes y tratar de violarla.

La detención de este sujeto por parte de la policía municipal habría sido legal, se siguió el protocolo y se elaboró el Informe Policial Homologado (IPH) que fue entregado al Agente del Ministerio Público, Pedro Córdova Aréchiga, quien finalmente fue el que habría cometido el error de no informar al presunto implicado los motivos de su arresto o los hechos que se le imputaban, por lo que fue dejado en libertad.

Después de todo, si el MP no le aporta información y datos suficientes al juez para vincular a este presunto actor de tentativa de feminicidio y violación, el juzgador se ve en la necesidad de dejarlo libre.

TODO APUNTA A LA FISCALÍA

Aquí la responsabilidad es de la fiscalía regional y sobre todo del MP Córdova Aréchiga, ya que peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses sí acudieron al lugar donde se registró el ataque y fijaron indicios y tomaron pruebas de lo hallado, pero el MP no aportó elementos suficientes al juez.

Todo está en que la fiscalía central revise el audio de la audiencia inicial de control de detención para que se dé una idea de lo mal que se integró la Carpeta de Investigación y del por qué el juez dejó en libertad, con “arraigo domiciliario” a José Luis González Esparza.

Las comillas las ponemos a la frase arraigo domiciliario, porque esta es una figura endeble, solo le dicen al procesado que debe permanecer en la ciudad, pero lo que en realidad hacen es dejarlo libre y en este caso el sujeto puede irse a donde sea, esconderse o huir de Vallarta.

VIVIR EN PLAYA

Diana Lorena es una señora de 63 años que tenía viviendo en esa casa de campaña un par de meses, luego de que no quiso quedarse con una hija que tiene y que se dedica a la venta de tiempos compartidos; aunque la hija nos aclaró que su mamá sí tenía donde quedarse.

Diana Lorena ya era muy conocida en playa camarones, todos la saludaban, ella les hablaba de la hija que tiene, ahí se la pasaba viendo los atardeceres y cuando oscurecía se metía a su casa de campaña a dormir.

El día de la agresión, comentaron pescadores, “El Talibán” la estuvo vigilando, estaba tomando algo en una botella azul; que el tipo estaba muy agresivo con todas las personas y después supieron que había atacado a Diana Lorena durante la madrugada.

Una señora que vende comida dijo que el tipo ya había estado por ahí hace como dos meses, que lo volvió a ver el sábado, que le daba mala espina, que se comportaba bastante extraño y ahora tiene miedo de que vaya a regresar y a atacar a alguien más, “pues ya sabemos que lo dejaron ir”.

También comentó que policías judiciales que fueron a inspeccionar a los alrededores de la casa de campaña estaban indignados porque supieron que el sujeto ya estaba libre, pese a que fue encontrado arriba de la señora Diana, pero que como ella no pudo decir nada por la golpiza que le dio su atacante, no pudo señalar directamente a su agresor.

COMA INDUCIDO

En la playa alguien nos proporcionó el teléfono de la hija de Diana Lorena, le llamamos y ella nos informó que su mamá sigue grave, que está en coma inducido en el hospital Regional y se lamentó que se hayan cometido tantos errores de parte de la fiscalía en el caso de su madre.

No fueron por el parte de lesiones, tampoco le hicieron exámenes médicos para ver si había sido violada o no. Tampoco se sabe si le sacaron muestras a la sangre que el sujeto tenía en sus brazos para compararlos con la de su mamá; en fin, una serie de omisiones que derivaron en la libertad del presunto victimario.

Por ello, reiteramos que era obligación del MP Pedro Córdova Aréchiga reunir y aportar elementos al juez Mario Murgo Magaña para que este pudiera vincular a José Luis González Esparza y o Miguel Alanís Ruvalcaba; y en su momento dictarle prisión preventiva oficiosa como medida cautelar para que el Ministerio Público tuviera más tiempo de investigar y reunir más pruebas, como los exámenes médicos pertinentes.

Al no hacerlo, Pedro Córdova Aréchiga –un MP que está a punto de jubilarse—exhibió incompetencia y dejó muy mal parada la de por sí frágil reputación de la fiscalía de Jalisco. Y de paso dejó la puerta abierta para que el juez alegara que no se acreditó violencia sexual ni agresión física; que tampoco hubo flagrancia y sí, en cambio, el MP habría sido omiso y no le informó la razón de su detención al sujeto de marras.

EL DEPREDADOR

El escándalo no es menor, porque en las calles está libre un hombre que podría volver a atacar a una mujer en las mismas circunstancias, pues ya vio que la justicia en Puerto Vallarta se sostiene con alfileres; y que por ahora su cobarde ataque quedó completamente impune, mientras su víctima está grave, intubada en una cama de hospital, golpeada, dolida y en coma inducido, sin nadie que le garantice la reparación del daño.

Ojalá y los grupos feministas, los colectivos de mujeres y la sociedad toda se una y exija reponer el proceso para poder atrapar a este que, puede ser un peligroso depredador sexual.

 

 

 

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